151 Septiembre 28, 2009
Posted by aydsu in Violeta / Ell@.5 comments
A Violeta no la dejan salir de casa porque dicen que quiere ser mala. Pero ella no quiere salir, quiere que entres. Cuenta las noches a puñetazos en la pared, cuando brota sangre se detiene y escribe con el rotulador azul un número más. Casi se vuelve más loca todavía. Ciento cincuenta son muchas puestas de sol, especialmente para sus nudillos. Esta tarde los ha cubierto con guantes de tal forma que el calendario se asfixia atragantándose con el atardecer: Violeta ha conseguido abrir la puerta principal; a las 21h del 31 de agosto del verano agonizante de Madrid.
El bloc de dibujo nuevo descansa sobre sus rodillas desnudas, sentada en los peldaños, escribe: “Se busca hombre que sepa manejar risa, razón y punto de exclamación” con una letra afrancesada. Levanta el bloc cuando, a pesar de no llevar más que los guantes, alguno de estos viandantes se digna a mirarla a los ojos. Los atrevidos que se acercan, sin jadear, llevando un poco de sincera curiosidad salpicada en el saludo, tienen derecho a una sonrisa y una pregunta (Violeta de mayor siempre había querido ser esfinge) : “¿ Qué le pasó a la golondrina que se enamoró del espantapájaros?” Pero se le daba muy mal.
Ha perdido la cuenta de los que dieron una respuesta relativamente acertada y tuvieron derecho a entrar y salir en su casa en y de ella. Había ido bajando el nivel del cortafuegos a un mínimo de originalidad indecente. Los sentía estallar entre sus dedos enguantados, con la belleza de los fuegos artificiales tan efímeros como éstos también, y tan previsibles que a veces le daban náuseas . ¿Y después? Nada, quedaban vacíos, hipocrómicos. Algunos se llevaban, con algo parecido al orgullo, la sombra mellada de lo que venían aparentando, otros se limitaban a dejar el paquete de cigarrillos en la mesilla y ninguno se quedaba a dormir.
El amanecer no acaba de llegar y Violeta se plantea empezar a fumar, prefiere los suicidios lentos, ésos que saben a premeditación.
El unicornio Septiembre 19, 2009
Posted by aydsu in Aydsu.4 comments
“¿Y de mayor qué quieres ser, niña?
- Pintora”
Pues eso. Que lo mío ha sido el dibujo de toda la vida. Así que no sé porqué se me ocurrió empezar un blog. Miento. Lo sé perfectamente, pero es un secreto violeta de los que acaban marchitándose si lo enseñas.
Siempre dejo todo a medias y cuando quiero retomarlo me avergüenza que esos todos me escupan mis propios defectos a la cara (qué crueles estos intentos malformados, embriones abortados por interferencias en mi desarrollo creativo tan irregular como inexperto, siempre rondando por arriba o por abajo la mediocridad de la normalidad). Podrían haber desaparecido, sencillamente, haberse macerado con la lluvia de lágrimas que nunca cae, haber tenido la delicadeza de suprimirse, como auténticos romanos, lanzándose contra su espada atravesada en la puerta, por ejemplo; aunque una migración hacia el olvido o un envenenamiento a la más pura afeminada tradición oriental (sin mitridatismos), también hubieran ayudado a conservar la homeostasis emocional de la que llena (con morfemas pero pocos lexemas) el agobiante espacio blanco de la pantalla (y de la casa, del tiempo, de las relaciones,del futuro que no existe hasta que muere,de …) .
Pero aquí siguen, poblando el bosque que no es bosque, y buscando el unicornio que nunca hubo.
Te voy a guardar, como trastero, como testigo, como pasatiempo para el navegante que aterrice aburrido. Pero sabes que tienes un título que no te mereces, sabes que por aquí apenas germinan ideas repetidas en siembras improvisadas, sabes que sólo hay un endeble potro gris que morirá de nagana y que la magia no es más que purpurina, que la niña da bandazos en cualquier dirección sin llegar a hacer nunca nada destacable.
(Ella quiere ser pintora,como sus abuelos y quiere pintar los colores de la noche, como nadie y quiere pintarle a él, como siempre.)

Y lo haré
Cartas piedra Julio 31, 2009
Posted by aydsu in Coups de Coeur.11 comments
“Hace mucho tiempo, cuando la gente no sabía escribir cartas, se mandaban piedras. Por el tamaño, el tacto, el peso, el que la recibía podía percibir los sentimientos del que la había enviado”¿qué piedra se le podría dar a alguien para decirle: quiero conocerte ?
Okuribito (Departures Despedidas)
TRAILER
“¿Por qué no intentas trabajar en algo normal?
- La muerte es algo normal, todo el mundo va a morirse, tú también”
♣ Página del cine Golem (sinopsis, fichas…)
Memory:
Ending:
Un diálogo sin palabras, de amígdala cerebral a amígdala cerebral____
Mandaría unas cuantas cartas piedra, a la cabeza de alguno…
Tuez-les tous, Dieu reconnaîtra les siens Julio 15, 2009
Posted by aydsu in Incursiones del SuperYo.2 comments
Y sólo tengo billete de ida… así que no sé cuando volveré a pasarme por aquí.
800 años desde el 22 de julio de 1209, día en el que Arnaud Amaury, representante eclesiástico que dirigía la cruzada albigense, contestó, a los soldados que preguntaban cómo podrían distinguir los buenos católicos de los herejes cátaros refugiados en la iglesia de la Madelaine de Béziers, con la siguiente frase: “Tuez-les tous, Dieu reconnaîtra les siens” (Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos) .
Así se hizo. Unas 20 000 personas asesinadas, y hoy día no hay ni una placa conmemorativa… ¿O sí? Me vuelvo, a ver si con esta fecha tan redonda se acuerdan un poco de los fantasmas
La princesa Julio 12, 2009
Posted by aydsu in Píldoras.5 comments
Estaba cansada.
Había aprendido a soñar con radiantes vestidos de novia que harían de ella la más bella del reino, y a andar con tacones para estar más cerca de ese príncipe azul, alto y guapo que vendría por ella.
Había aprendido a construir ella misma los barrotes dorados entre perdices felices para encerrarse en su maravilloso futuro real, y a amarlos, y a sentirlos como suyos, como guardianes de su seguridad tan irremediablemente -por su condición femenina- frágil.
Había aprendido a desear ser objeto, bella pertenencia, y tierra fértil para perpetuar la sangre azul del que la rescataría.
Había aprendido, sobre todo, a esperar.
Pero se cansó, y abrió decidida la puerta de la alcoba. Sorprendida, evitó con sigilo la pareja de hombres enredada en un beso y bajó tan rápido como pudo las escaleras de la torre.
Al salir, sonrió y le robó el caballo al príncipe.
¡Arre!
Se me había olvidado… Junio 25, 2009
Posted by aydsu in Aydsu.8 comments
… porqué empecé a hacer un blog, porqué hice uno demasiado personal, lo borré, y volví a crear uno más velado, éste.
Ahora van a cambiar un poco las cosas, pero no sé qué sentido tomarán… a lo mejor esto se convierte en el diario de una erasmus…

Leones de León Junio 9, 2009
Posted by aydsu in En la Maleta.8 comments


Están hechas con él móvil por eso tienen tan mala calidad, a lo mejor tenía que haberlas pasado todas a blanco y negro…
AxB Junio 8, 2009
Posted by aydsu in Aydsu.3 comments
A recuerda de B rasgos e impresiones + y – ; y viceversa.
Éstos no cuadran con la imagen que tiene A de A y B de B.
A recuerda ciertos momentos con B + y -; y viceversa.
Pero los momentos no coinciden, las secuencias están cortadas.
Nadie tiene la versión completa. Ni de ti ni de mí y menos de los dos.
Enucleada Mayo 30, 2009
Posted by aydsu in Aifil.8 comments
“- Ya lleva dos días sin venir…
- No, yo la vi ayer.
- ¿Dónde?
- En aquel rincón, sentada.
- ¿Y cómo estaba?
- Rara, no sé, con los brazos entrecruzados y las piernas dobladas, como si no fueran suyos, un poco como si le sobraran. A lo mejor… a lo mejor tenía algo que ver con lo del pecho, con un agujero que tenía en el lado izquierdo.
-¡Maldita sea! Nunca me hace caso, le dije que se esperara a que trajeran el de repuesto ¡y nada! Ya lo ha regalado otra vez…”
La galleta Mayo 26, 2009
Posted by aydsu in Aydsu.17 comments
Metro de Madrid de noche (qué precisión más absurda, en el metro siempre es de noche), estación Goya, andén de la línea 4, dirección mi casa, equipaje : recuerdos agridulces de una larga inspección al sentido de nuestras vidas de la reciente tarde de museo, en el frío banco de metal, yo, en una esquina.
No había traído lectura pensando que volvería caminando, así que intentaba descifrar lo que decían en la pantalla gigante que separa ambos andenes. Llegó por mi derecha una familia centroamericana,todos muy arreglados, para ellos debía de ser tremendamente elegante, para mí era terriblemente cursi: lazos, volantes, ropajes a juego en tonos pastel, maquillaje para parar un tren y tejidos brillantes que dejaban ciego a cualquiera. La hija mayor que no tendría aún los diez años ( he de reconocer que soy malísima para las edades) se sentó justo a mi lado para que cupieran sus padres y sus hermanitos en los demás asientos.
Fue sacando y comiendo despacio las galletas maría que llevaba en la mano apiladas aún dentro del plástico medio desgarrado, como si de un ritual se tratara, concentrada, absorta. Y me acordé de que en nuestra casa lo que se tomaba eran Chiquilín, de lo sosas que me parecían las María, de que en casa de los vecinos siempre había María, y siempre por ser una niña buena había que tomar lo que ofrecieran. Recordé el sabor algo inerte, y la manera que tenían de quebrarse bajo los dientes. Claro, también pensé de la magdalena de Proust y de que algún día tendría que leerlo entero.
Entonces la niña se giró hacia mí, y de la manera más natural me dijo “¿Quieres una?”. Respondí un “No gracias” sin salir de mi asombro, con la sonrisa aún por improvisar. Y de repente me pareció que la cinta rosa de su pelo, le daba un aire dulce, que tenía una carita muy linda, y que la forma en que le colgaban los pies sin tocar el suelo era de lo más graciosa y entrañable.
Llegó el metro, la niña siguió comiendo galletas en el vagón y la perdí de vista al llegar a mi parada.
FIN.
Fin sin mensaje, fin absurdo como todas las realidades, porque esto es un hecho real, y porque de alguna forma me dejó huella, me dejó un pequeño brillo, de esos que se quieren transmitir y compartir y no sabe uno nunca cómo lograrlo…



